Con 15 años de edad, el audaz “hacker” fue capaz de conseguir fotografías porno de tres niñas a través de internet para luego chantajearlas a través de los Sistemas de mensajería instantánea agregando que entregaría las imágenes que logró recopilar a los contactos de las víctimas.
Como vio que no conseguía más fotografías de las que había encontrado rondando la red, decidió hacerse con los correos de las menores con los que, simulando la identidad de las mismas, buscaba más material para acosarlas.
Continuar Leyendo »