
Rafael Andrade, un brasileño que desde el 2006 tiene una multa por ir a 880 kilómetros por hora en su automóvil -sí, leíste bien, no fue avión, ni pájaro, ni montado en Superman- ha recurrido varias veces a la justicia para poder quitarse esta chistosa y curiosa multa.
Continuar Leyendo »