En esto de gustos no hay nada escrito. Ya contábamos que en Rusia los emos estarán prohibidos por ley, y ahora los alemanes han decidido seguir con otro tipo de jugarretas. Esta vez con respecto a la moda.
Y es que todos los Alemanes que quieren experimentar un nuevo Look han comenzado a afilarse los dientes al más puro estilo de los vampiros. Sí, de esos dientes afilados que muestran en las películas y que muchas veces sólo se logran con dientes “postizos” como sucede frecuentemente en las películas.
Los problemas que esto conlleva son obvios: al afilar con una lima los dientes de los aludidos estúpidos, se reduce la masa de los mismos y estéticamente parece como si sobrase espacio de entre ellos, mientras que otros ya han comenzado a pagar implantes para realizar estos cambios con los cuales lograr “una mejor sonrisa” -en el sentido figurado, claro-.
El portavoz del seguro de enfermedad semipúblico alemán KKH criticó precisamente este sobredimensionado de las muelas. “Los alargamientos dentales artificiales dan lugar a alteraciones antinaturales de la masticación, pueden causar lesiones maxilofaciales, daños óseos en la mandíbula e incluso la pérdida de los dientes”.
Este problema también se torna evidente en cuanto a la imagen personal y las relaciones laborales: de seguro ninguno de los locos que ha decidido “tunearse” los dientes, conseguirá trabajo de manera fácil.
Vía | El periódico