
Un hombre de 45 años, trabajador de la Empresa Toyota, era el ingeniero encargado de la producción de los Automóviles modelo Camry de la misma empresa, y ha muerto por haber sido expuesto a exceso de trabajo.
El hombre, que vivía en un país en donde sus coterráneos están acostumbrados a ser sobrecargados por trabajo y a trabajar frecuentemente horas extra, era enviado con frecuencia a otros países en donde, por ejemplo, debía presentar automóviles en el Salón Internacional del Automóvil de Detroit cuando murió de una isquemia en enero de 2006.
La familia ha decidido no entregar a la prensa el nombre del ingeniero de Toyota, mientras que la empresa dijo que trabajaría por ofrecer mejores condiciones de trabajo a sus operarios.
Vía | El Mundo